Opinión

¡CORRAL YA MANDA EN EL PRI!

Luis Rubén Maldonado Alvídrez

Era junio 2018 y la efervescencia política estaba a tope. El congreso de Chihuahua era escenario de discusiones intensas entre la priista Isela Torres Hernández y los panistas Jorge Soto y Rocío González. En ese entonces, Isela era la coordinadora del grupo parlamentario priista compuesto por 5 mujeres, además de Isela: Adriana Fuentes, Karina Velázquez, Imelda Beltrán y Rocío Sáenz.

Todas habían ganado por tierra su distrito y no entró ningún diputado plurinominal, en contraste con la realidad actual: sólo un “priista” ganó su distrito (el caso de Jesús Velázquez) y los demás entraron por la vía de la autopista.

El 9 de junio de ese año, Javier Corral se fue a San Luis Potosí a encabezar una marcha por la paz que encabezó en entonces candidato a la alcaldía potosina Xavier Nava, mientras desairó un ejercicio similar en Baborigame, municipio de Guadalupe y Calvo.

El 11 de junio hubo una sesión extraordinaria en el congreso local y al subirse a tribuna, la entonces coordinadora de la bancada opositora priista, Isela Torres, vestía un mandil azul con la leyenda: “Gobernador: en Chihuahua también queremos paz”.

El hecho causó la ira de los panistas, entonces alineados toditos con Corral. La discusión por un dictamen subió de tono entre Alejandro Gloria (del Partido Verde), el panista Jorge Soto e Isela Torres.

El 15 de junio, para la sesión de la diputación permanente, al llegar los diputados, medios de comunicación y público en general a la sede legislativa, podían ver en la plaza a los boleros con mandiles similares al de Isela, así como a empleados del legislativo y periodistas. La rabia panista y corralista era mucha por la creativa protesta de Isela Torres.

Corral siempre le tuvo miedo a Isela. Por eso se rumora que nunca permitió interpelaciones a su informe mientras ella fuera diputada. Su manera de comandar a la oposición priista gustaba en las bases, pero no en las élites tricolores (Reyes y Fernando Baeza, entre otros), que estaban entregadas a Corral desde la traición del 2016.

Así, desde 2016, Corral soñaba con tener una bancada del PRI a modo, es decir, con corralistas. Y los encontró con Jesús Velázquez y Betty Chávez pero no pudo con Omar Bazán y Rosy Gaytán hasta el pasado jueves, cuando el corralista convertido en dirigente priista, le dio instrucciones para que tiraran a la basura la congruencia y apoyaran el endeudamiento de Corral. Para hacer el ridículo, pues sus votos no sirvieron de nada.

Ese PRI que fue oposición que robó reflectores a nivel nacional y que fue el único equilibrio ante los embates del corralismo en el congreso, hoy ha quedó reducida a ser comparsas de su peor enemigo.

¿Qué pensará la base priista de que ahora Corral manda en el PRI?

ULTIMALETRA

Mis condolencias a mi querida Concepción Landa por la lamentable pérdida de su madre. Le envío un abrazo y mis oraciones para usted y su familia.

luisruben@plandevuelo.mx

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