Redacción Sentido Común
Una intensa tormenta de nieve sorprendió a cientos de excursionistas en las laderas orientales del monte Everest, en el Tíbet, provocando una operación de rescate a gran escala por parte de las autoridades chinas.
Al menos una persona perdió la vida y más de 200 permanecen varadas, de acuerdo con reportes locales. Los equipos de emergencia han logrado poner a salvo a 350 personas, que fueron trasladadas al municipio de Wudang, a casi cinco mil metros de altitud.
La emergencia comenzó la noche del viernes 3 de octubre, cuando el mal tiempo golpeó la zona durante la Semana Dorada, uno de los periodos vacacionales con mayor afluencia turística en China. Se calcula que alrededor de mil excursionistas quedaron atrapados por la nevada.
Varios testigos describieron escenas caóticas: tiendas de campaña que colapsaban bajo el peso de la nieve, grupos desorientados y temperaturas bajo cero. “Los relámpagos eran constantes y no podíamos dormir por la tormenta”, relató a la BBC el fotógrafo Dong Shuchan, que había viajado a la región para captar imágenes del Himalaya. Su grupo decidió regresar tras alcanzar los 4 600 metros de altura, cuando algunos compañeros mostraron signos de hipotermia.
El acceso limitado al Tíbet y las condiciones extremas, con nieve de hasta un metro, caminos congelados y visibilidad reducida, complican las labores de rescate y la obtención de información precisa sobre la situación.








