Redacción Sentido Común
En un hecho histórico, el sureste de Turquía registró una temperatura de 50.5 °C el pasado 25 de julio, en Silopi, provincia de Şırnak, cerca de las fronteras con Irak y Siria. Es la temperatura más alta jamás documentada en el país. La cifra supera por un grado el anterior récord de 49.5 °C alcanzado en 2023.
Según el Ministerio de Medio Ambiente, 132 estaciones meteorológicas en Turquía han reportado temperaturas inéditas este mes de julio . El fenómeno climático ha afectado hasta 31 provincias, con máximas que están entre 6 y 12 °C por encima de los promedios estacionales.
Especialistas advierten sobre el riesgo extremo de golpe de calor y agotamiento térmico, pues en condiciones de baja humedad basta con 30 minutos de exposición para sufrir efectos graves . Las autoridades turcas han declarado zonas de emergencia en varias regiones afectadas por incendios forestales y han impuesto restricciones, como cortes de agua en áreas costeras populares como Çeşme.








