Redacción Sentido Común
El presidente Donald Trump firmó una proclamación que suspende por seis meses la entrada a Estados Unidos de nuevos estudiantes extranjeros que pretendan asistir a la Universidad de Harvard. La medida impide la emisión de visados F, M y J para programas académicos o de intercambio en dicha institución, y se justifica por razones de seguridad nacional, acusaciones de antisemitismo en el campus y supuestos vínculos de la universidad con entidades extranjeras como China.
La Casa Blanca también instruyó al Departamento de Estado a considerar la revocación de visados ya otorgados a estudiantes internacionales actualmente inscritos, lo que podría afectar a más de 7,000 personas. Además, esta decisión se enmarca en una ofensiva más amplia contra Harvard, que incluye la congelación de fondos federales y la amenaza de retirar su estatus de exención fiscal, en respuesta a la negativa de la universidad a cooperar con autoridades en protestas propalestinas y entrega de información.
Harvard calificó la medida como una represalia ilegal y una violación de la Primera Enmienda, anunciando que emprenderá acciones legales para impugnar la decisión. La comunidad académica y defensores de derechos civiles han expresado su preocupación, señalando que se trata de un ataque a la autonomía universitaria y a la libertad académica en Estados Unidos.








