Redacción Sentido Común
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el despliegue de hasta 1,000 efectivos de la Guardia Nacional en la capital del país, además de la federalización temporal del Departamento de Policía Metropolitana (MPD). Esta medida busca enfrentar lo que el mandatario ha calificado como una “emergencia de seguridad pública” y un aumento en la criminalidad en Washington.
Trump afirmó que la ciudad enfrenta niveles de delincuencia comparables a los de ciudades como Bogotá o Bagdad, aunque datos oficiales revelan una disminución del 35% en delitos violentos durante 2024. Además, vinculó el aumento de la delincuencia con la presencia de inmigrantes indocumentados, generando polémica y rechazo de diversos sectores.
En su discurso, el presidente también anunció un plan para erradicar los campamentos de personas sin hogar en Washington, a los que calificó como “escoria” que debe ser eliminada. Esta estrategia forma parte de su política de mano dura contra el crimen, similar a las acciones implementadas recientemente en Los Ángeles.
La alcaldesa Muriel Bowser expresó su preocupación por la federalización de la policía local, argumentando que esta medida podría violar principios democráticos fundamentales y que los índices de criminalidad no justifican una intervención de tal magnitud. El despliegue de la Guardia Nacional y el control directo sobre la policía local abren un nuevo capítulo en la tensión entre el gobierno federal y las autoridades municipales.








