Redacción Sentido Común
El gobierno de Donald Trump anunció la eliminación de fondos federales destinados a programas educativos para migrantes indocumentados, una medida que pone fin a una política implementada hace 25 años durante la administración de Bill Clinton. A partir de agosto, los recursos para programas de educación técnica y profesional estarán disponibles únicamente para ciudadanos estadounidenses y residentes legales.
La secretaria de Educación, Linda McMahon, justificó la decisión señalando que los fondos de los contribuyentes no deben usarse para beneficiar a personas sin estatus migratorio legal. La medida afectará directamente a miles de estudiantes que actualmente dependen de apoyos como las becas Pell y otros subsidios educativos para adultos y jóvenes migrantes.
Este recorte forma parte de una serie de acciones del gobierno federal que también incluye la retención de más de 6.8 mil millones de dólares en ayudas a escuelas públicas, lo que ha generado preocupación entre autoridades educativas y defensores de los derechos de los migrantes. Diversos sectores temen que la medida agrave las brechas de acceso educativo en comunidades vulnerables.








