Redacción Sentido Común
Angela Rayner renunció a su cargo como viceprimera ministra del Reino Unido luego de que una investigación independiente determinó que incumplió los estándares ministeriales al no pagar el impuesto correspondiente en la compra de un apartamento valuado en 800 mil libras, lo que le habría permitido ahorrar cerca de 40 mil libras.
En su carta de renuncia al primer ministro Keir Starmer, Rayner aseguró que actuó de buena fe, pero reconoció que debió haber buscado asesoría más específica. También señaló la presión mediática y el impacto en su familia como factores en su decisión.
El informe, elaborado por el asesor independiente Laurie Magnus, concluyó que Rayner mostró integridad y compromiso con el servicio público, aunque confirmó que había violado el código de conducta ministerial.
Rayner, de 45 años y una de las figuras más populares del Partido Laborista, también dejó la vicepresidencia del partido, lo que obliga a una reconfiguración interna. Starmer lamentó su salida, pero dijo que fue la decisión correcta, mientras la oposición conservadora la acusó de hipocresía por sus críticas previas a evasores fiscales.
La renuncia ocurre en un momento delicado para el gobierno laborista, que enfrenta una caída de apoyo tras errores en la reforma del bienestar y tensiones en torno a la política migratoria.








