Antonio Hau
El obispo de la Diócesis de Tepic, Engelberto Polino Sánchez, hizo un llamado a que la conmemoración del 8 de marzo se realice de manera pacífica y sin actos de violencia, ante los antecedentes de daños registrados en la Catedral de Tepic durante marchas anteriores.
El prelado reconoció que las manifestaciones son una forma legítima de expresar inconformidades y visibilizar problemáticas sociales, particularmente frente a la violencia que han enfrentado las mujeres. Sin embargo, pidió que estas expresiones se desarrollen con respeto al patrimonio histórico y religioso de la ciudad.
Subrayó que la Catedral no pertenece a una persona en particular, sino que forma parte del patrimonio de toda la ciudadanía, por lo que consideró importante proteger el inmueble sin confrontaciones ni provocaciones.
Polino Sánchez reiteró que la Iglesia respeta el derecho a la libre expresión y está abierta al diálogo. Señaló que la violencia no es el camino para exigir justicia y que, en un contexto social marcado por conflictos, es fundamental promover la paz y el entendimiento.
Finalmente, invitó a quienes participen en la movilización del 8M a manifestarse de forma organizada y sin daños, privilegiando el diálogo y la construcción de acuerdos.








