Redacción Sentido Común
La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, encendió la polémica al cuestionar el papel de la FIFA en los gastos del Mundial 2026.
De acuerdo con sus declaraciones, el estado enfrenta una factura cercana a los 48 millones de dólares para garantizar el transporte seguro de miles de aficionados durante los partidos que se celebrarán en Nueva Jersey, sede de la final del torneo.
Sherrill dejó claro que no está dispuesta a que los contribuyentes absorban ese costo, especialmente considerando que la FIFA proyecta ingresos de hasta 11 mil millones de dólares por la competición.
La mandataria señaló que el organismo debería asumir parte de los gastos logísticos, advirtiendo que su administración no permitirá que el estado “salga perdiendo” en este acuerdo.
El tema ha generado debate en redes sociales, donde usuarios cuestionan si los gobiernos locales deben financiar eventos de talla mundial mientras organizaciones deportivas obtienen ganancias millonarias.








