Redacción Sentido Común
El águila real, emblema del escudo nacional y símbolo de fuerza y libertad, continúa siendo una especie amenazada en México. La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) ha reforzado desde 2007 el Programa de Acción para su Conservación (PACE), logrando identificar más de 100 parejas reproductivas en estados como Zacatecas, San Luis Potosí, Chihuahua y Baja California. A través del monitoreo de nidos, rehabilitación de ejemplares y colaboración con comunidades locales, se busca frenar su declive poblacional.
A pesar de los avances, la especie enfrenta serias amenazas como la pérdida de hábitat, la cacería furtiva, la electrocución por cables de alta tensión y el tráfico ilegal. Actualmente, el águila real sigue catalogada como “amenazada” en la norma oficial NOM‑059‑SEMARNAT. Diversas organizaciones como FMCN, ENDESU y la UNAM han unido esfuerzos para proteger sus sitios de anidación, promover campañas de concientización y asegurar su permanencia en libertad.
Uno de los proyectos clave ha sido el Centro Nacional de Control y Protección del Águila Real, inaugurado en 2017, donde se rehabilitan ejemplares para su reintroducción a la vida silvestre. La preservación de esta ave no solo es un compromiso ambiental, sino también cultural, pues representa la herencia e identidad de México.








