Redacción Sentido Común
La Fiscalía de Estados Unidos decidió no buscar la pena de muerte en contra de Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los líderes históricos del Cártel de Sinaloa, quien enfrenta cargos federales por narcotráfico en una corte de Brooklyn. Esta decisión representa un giro relevante en el proceso judicial contra uno de los capos más influyentes en la historia del narcotráfico en México.
De acuerdo con medios internacionales, la defensa de Zambada había solicitado desde hace meses que se descartara la pena capital como condición para llegar a un acuerdo de culpabilidad. El capo, de 77 años, también habría manifestado temor por su vida y pedido ser repatriado a México, argumentando violaciones al debido proceso durante su captura en julio de 2024.
Esta medida se suma a la estrategia judicial que las autoridades estadounidenses han aplicado en otros casos relacionados con el crimen organizado, como en el de Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”, para quien también se descartó recientemente la pena de muerte. Con ello, se abre la posibilidad de que Zambada busque una sentencia negociada que le permita cumplir su condena bajo condiciones más favorables.
El caso de “El Mayo” continúa siendo uno de los más relevantes dentro del combate binacional al narcotráfico. Su figura, hasta hace poco envuelta en el misterio por su habilidad para evadir la justicia durante décadas, ahora enfrenta la posibilidad de cerrar su historia criminal desde una prisión en Estados Unidos.








