Redacción Sentido Común
El Museo Nacional de Antropología de México, que alberga y exhibe el acervo arqueológico del país, ha sido galardonado este miércoles con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2025.
Su colección está conformada por numerosas piezas arqueológicas, 7.761 en exhibición, y etnográficas, otros 5,765 objetos, provenientes de todo México, testigos de múltiples grupos culturales durante cientos de años de historia, que dan cuenta de la diversidad étnica del país.
“Concebido como espacio de reflexión sobre la herencia indígena de la nación mexicana, el MNA está considerado un referente global en el estudio de la humanidad, debido a su compromiso con la divulgación, la investigación y la preservación del patrimonio cultural”, se lee en la nota de prensa difundida por la Fundación que otorga el premio.
La sede actual del museo, obra del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, que habita el corazón del bosque de Chapultepec en la Ciudad de México, fue inaugurada el 17 de septiembre de 1964. Desde entonces ha cumplido con la misión de investigar, conservar, exhibir y difundir las colecciones arqueológicas y etnográficas más importantes del país.
Como explica su página web, es más que solo un repositorio, “un espacio de reflexión sobre la rica herencia indígena de un país multicultural”. Tiene 22 salas en más de 45.000 metros cuadrados, lo que lo convierte en el museo más grande de México y uno de los más importantes de América.
El Princesa de Asturias de la Concordia es el sexto de los ocho galardones internacionales que entrega cada año la Fundación Princesa de Asturias y se otorga, según reza su página web, “a la labor de defensa y generalización de los derechos humanos, del fomento y protección de la paz, de la libertad, de la solidaridad, del patrimonio mundial y, en general, del progreso de la humanidad”.
El Museo recibe el testigo de la agencia Magnum, ganadora el año pasado. Antes, en 2023, recibió el premio la Fundación Mary’s Meals, que batalla contra la desnutrición en niños de África, Asia, América Latina y el Caribe. Y, en 2022, recayó en Shigeru Ban, arquitecto japonés que ha dedicado la mitad de su carrera a enseñar a construir estructuras para alojar a damnificados por catástrofes naturales.








