Redacción Sentido Común
El ministro del Gobierno Local y Desarrollo Comunitario de Jamaica, Desmond McKenzie, declaró este miércoles al país como una “zona catastrófica” por los estragos causados por el huracán Melissa tras su paso, mientras el fenómeno se aleja del Caribe.
En una rueda de prensa, McKenzie detalló que entre las zonas más afectadas por el huracán están Black River y Manchester, y que por ello, más de 25.000 personas se encuentran refugiadas, casi el doble de refugiados de lo que las autoridades habían informado el martes.
“Estamos con ustedes y deseamos lo mejor para todos”, afirmó McKenzie en el acto, donde también estuvo el director del Servicio de Meteorología de Jamaica, Evan Thompson.
“Hemos visto la extensión de los daños”, resaltó McKenzie.
Ante ello, el Gobierno pidió a los directores de los refugios que los mantengan abiertos, pues esperan que lleguen más personas a los mismos por el desastre. McKenzie, no obstante, rechazó dar nuevos datos de fallecidos, aparte de los tres que informaron el pasado lunes, porque presuntamente las autoridades no han sido notificadas con ninguna víctima.
“No estamos en ninguna posición oficial para hablar de este tema, porque no tenemos el poder de hablar de ello, pues no hemos recibido información sobre ello”, alegó.
El alto funcionario, por otra parte, exhortó a los ciudadanos a estar vigilantes ante la cantidad de árboles y ramas y cables eléctricos vivos que hay tirados en las vías, los cuales serán recogidos poco a poco por los encargados. Las autoridades locales esperan además que las agencias públicas vuelvan a sus funciones lo antes posible, mayormente en las zonas menos afectadas, como Saint Thomas y Saint Catherine.








