Redacción Sentido Común
Con tan solo 10 años, el mexicano David Camacho, conocido como David Da Vinci, ha cautivado al mundo al desarrollar una innovadora aplicación llamada Macayos, diseñada para ayudar a niñas, niños y adolescentes a identificar, comprender y manejar sus emociones frente al acoso escolar.
Originario de Querétaro, David no solo destaca por su talento tecnológico, sino también por su inteligencia excepcional: posee un coeficiente intelectual de 162 puntos, cifra que supera incluso el estimado de Albert Einstein, según diversos medios internacionales.
Inspirado en su propia experiencia como víctima de bullying, el joven genio decidió crear una herramienta digital que sirviera como apoyo emocional y educativo. “Quise hacer algo que ayudara a otros niños a no sentirse solos, a entender que no hay nada malo en ser diferente”, ha expresado en entrevistas.
La aplicación Macayos cuenta con un “laboratorio de emociones”, donde los usuarios pueden seleccionar cómo se sienten a través de una ruleta interactiva, participar en dinámicas tipo juego y practicar cómo reaccionar ante distintas situaciones cotidianas, tanto en la escuela como en casa.
Además, integra espacios para padres y maestros, con el fin de que puedan dar seguimiento emocional y comprender mejor las necesidades de los menores. El proyecto utiliza técnicas de gamificación, recompensas y retos para mantener el interés de los niños mientras aprenden sobre empatía y autoconfianza.
Actualmente, el desarrollo de Macayos está siendo impulsado por Startup México, con el respaldo de instituciones como el Tecnológico de Monterrey, la Universidad Anáhuac y la Universidad Autónoma de Coahuila. Aunque aún no está disponible en tiendas móviles, su versión web ya permite acceder a parte de las actividades y materiales educativos.
La propuesta de David ha sido reconocida por medios nacionales e internacionales, que destacan su aportación en la lucha contra el bullying y la promoción de la inteligencia emocional desde edades tempranas.
Su historia no solo inspira por su genialidad, sino por su compromiso con un problema que afecta a millones de estudiantes en todo el mundo.








