Redacción Sentido Común
La producción de mango en Nayarit enfrenta una grave amenaza debido al estrés por calor provocado por la sequía y las temperaturas extremas registradas en los últimos meses. Así lo advirtió la doctora María Hilda Pérez Barraza, especialista en ingeniería agrónoma y experta en este cultivo.
Según explicó, los cambios bruscos de temperatura han alterado la floración del mango, generando irregularidades que afectan directamente la cantidad y calidad del fruto. “Es un problema que ya nos está pegando fuerte en Nayarit. El calor altera la fisiología de las plantas, y eso impacta la producción”, señaló.
Aunque existen tecnologías que ayudan a mitigar estos efectos, como los inhibidores de giberelinas, su uso debe ser cuidadoso para no comprometer la aceptación en mercados como el estadounidense. Pérez Barraza recomendó utilizar productos como la prohexadiona de calcio, más viable para exportación.
No obstante, subrayó que la clave para enfrentar este reto está en una mejor gestión del agua. “En Nayarit llueve mucho, pero no sabemos aprovechar el agua. Necesitamos infraestructura para captarla y distribuirla correctamente”, afirmó. Finalmente, hizo un llamado a los productores a capacitarse y prepararse, en lugar de reaccionar solo cuando el daño ya está hecho.






