Redacción Sentido Común
Un aumento en las deportaciones y salidas voluntarias en el condado de Los Ángeles ha provocado que docenas de mascotas terminen en refugios locales, generando preocupación entre autoridades y defensores de animales.
El Departamento de Cuidado y Control Animal del Condado (DACC) informó que desde mediados de junio al menos 28 animales —principalmente perros y algunos gatos— fueron entregados a sus instalaciones, como el Centro de Cuidado Animal de Lancaster, después de que sus dueños fueran deportados o decidieran auto-deportarse. En muchos casos, las mascotas llegaron en cajas improvisadas, visiblemente estresadas y con necesidades médicas urgentes.
Uno de los casos más comentados fue el de “Draco”, un pastor alemán de seis años entregado en junio al Centro de Carson/Gardena tras la partida de su familia. Un video en TikTok hizo viral su historia y, días después, el 10 de julio, fue adoptado por una nueva familia. Sin embargo, no todos los animales corren la misma suerte, y muchos esperan durante semanas o meses antes de encontrar un hogar.
La saturación de los refugios, sumada a la escasez de personal y la disminución en las tasas de adopción, ha obligado a las autoridades a replantear estrategias. “Nuestro objetivo es minimizar el trauma que viven estos animales y darles una segunda oportunidad”, señaló el DACC en un comunicado, mientras organizaciones y voluntarios intensifican llamados para adoptar y donar en apoyo a los animales afectados por la crisis migratoria.






