Cultura Opinión

Un Africano en Bellavista, Nayarit

¿Cómo llegó a Bellavista este hermoso ejemplar de Baobab (Adansonia digitata)? A mediados del siglo XIX, la casa Barron-Forbes trajo su semilla desde las áridas llanuras africanas hasta San Blas y sembraron una huerta de estos árboles frente a su fábrica de hilados y tejidos. Lamentablemente, por ignorancia, los baobabs fueron talados a medida que el pueblo fue creciendo.
Sólo uno de los baobabs originales sobrevive en el fraccionamiento de la “Huerta” de Bellavista en Tepic, pero con serios daños en su estructura debido a que mutilaron parte de su anclaje para construir una barda.
El baobab de la foto es “hijo” del baobab original, el africano, el cual nació de manera autónoma dentro del los terrenos que posteriormente llegarían a ser una escuela. Por cierto, cuando se construyó la escuela, se solicitó su tala, a la que el Ayuntamiento de Tepic de aquel entonces se negó.
Ojalá los habitantes de esta histórica población respeten y cuiden de este estos dos baobabs, particularmente del africano que ha permanecido en tierras nayaritas por más de 167 años.

Historia relatada por el botánico Ismael Ortiz. Con autorización de Mario Alberto Ortiz Jiménez.

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