Redacción Sentido Común
Un terremoto de magnitud 7.7 sacudió este lunes la costa noreste de Japón, generando una fuerte movilización de emergencia y encendiendo alertas por posible tsunami. El movimiento se registró en el océano Pacífico, con una profundidad aproximada de 20 kilómetros, lo que intensificó su impacto y provocó que el temblor se percibiera incluso en ciudades como Tokio. De inmediato, autoridades activaron protocolos y ordenaron evacuaciones en zonas costeras.
Tras el sismo, se emitió una alerta de tsunami con olas estimadas de hasta 3 metros en distintas prefecturas del norte del país, lo que llevó a la evacuación de alrededor de 170 mil personas. Sin embargo, horas después, las olas registradas fueron considerablemente menores —de hasta 80 centímetros—, por lo que la alerta fue reducida. Aun así, se reportaron afectaciones como la suspensión del tren bala, daños materiales menores y al menos una persona lesionada.
El gobierno japonés desplegó equipos de emergencia y pidió a la población mantenerse en zonas seguras, mientras se descartaron daños en instalaciones nucleares. Japón, ubicado en el Anillo de Fuego del Pacífico, mantiene sistemas avanzados de respuesta ante este tipo de fenómenos, lo que permitió contener riesgos mayores. Hasta el momento, las autoridades continúan en monitoreo ante posibles réplicas y actualizaciones de la situación.







