Redacción Sentido Común
Una calle oscura no es solo falta de luz, es miedo, es incertidumbre, es esa sensación constante de no estar seguro.
Hoy, en Tepic, el alumbrado público empieza a tomar un nuevo significado: el de la seguridad.
La presidenta Geraldine Ponce ha iniciado la instalación de luminarias LED de 200 watts en avenidas principales y zonas con rezago, buscando no solo mejorar la visibilidad, sino brindar mayor tranquilidad a quienes transitan por la ciudad.
Se trata de tecnología con mayor alcance, luz más uniforme y menor consumo de energía, capaz de iluminar de acera a acera y reducir zonas de riesgo para peatones y automovilistas.
Pero más allá de la tecnología, el enfoque está en el territorio: atender reportes, sustituir luminarias que fallan y permanecer en las zonas hasta que el problema quede resuelto.
Tepic arrastra una deuda histórica en alumbrado. Hoy, más que encender focos, se busca encender confianza.
Porque una ciudad iluminada no solo se ve mejor, se siente más segura.








