Redacción Sentido Común
A pesar del alza arancelaria de Estados Unidos y del cierre de la frontera por gusano barrenador del ganado, en 2025 los mexicanos le entramos con más ganas al taco, al caldo y a la parrillada. El consumo nacional de carne de corte superó los 11 millones 300 mil toneladas, 4.5 por ciento más respecto al año previo.
El consumo per cápita alcanzó 85.3 kilogramos, informó el Consejo Mexicano de la Carne (ComeCarne). Este aumento mantiene la tendencia de crecimiento de los últimos años y las proyecciones apuntan que seguirá creciendo en 2026, señaló Macarena Hernández, directora general del Consejo.
A nivel internacional, el consumo de carne tuvo un incremento de 1.4 por ciento, con 280 millones 925 mil toneladas. Con estos números, México se afianza como el sexto mayor consumidor de carne a nivel global.
En 2025 la industria cárnica refrendó su liderazgo como el mayor contribuyente al PIB de la industria alimentaria. El valor de la carne generada en el país se estimó en 505 mil 651 millones de pesos. El comercio internacional de productos cárnicos generó un flujo de 12 mil 473 millones de dólares.
El Consejo recordó que a inicios de 2025 hubo un tipo de cambio de 21 pesos y al finalizar el año cerró en 18 pesos. “Esto confiere oportunidades de comercialización internacional de los productos cárnicos tanto de lo que compra México del mercado externo como el caso de los países que adquieren proteína cárnica mexicana”, agregó.
Durante la presentación del Compendio Estadístico 2026, destacó que la carne de pollo continúa siendo la proteína más consumida en México debido a su costo. Tuvo un incremento de 3 por ciento respecto al año previo, con 152 mil toneladas adicionales. Además, el país es el segundo mayor importador de carne de pollo.
Entre aranceles, gusanos y tipos de cambio, el pollo sigue siendo el rey de la pechuga. Y los mexicanos, fieles al plato, ya comemos 85.3 kilos de carne al año. Si la tendencia sigue, en 2026 el asador no va a descansar.






