Redacción Sentido Común
El cantante de regional mexicano Gerardo Ortiz fue sentenciado en California a tres años de libertad condicional y al pago de una multa de entre 250 mil y 1.5 millones de dólares, tras declararse culpable de realizar transacciones financieras con una empresa vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), lo que le permitió evitar una pena de prisión.
De acuerdo con la fiscalía estadounidense, Ortiz participó en al menos seis conciertos organizados por promotores ligados al CJNG, en eventos donde presuntamente se lavó dinero a través de la venta de boletos. El artista cooperó con el FBI y fungió como testigo clave en el juicio contra su exdisquera DEL Records y su exrepresentante, Ángel del Villar, como parte de una investigación por violaciones a la Ley Kingpin.
Las autoridades señalaron que la empresa DEL Entertainment habría realizado negocios con Jesús “Chucho” Pérez Alvear, promotor vinculado al CJNG y a Los Cuinis, quien fue designado narcotraficante en 2018 por el gobierno de Estados Unidos y asesinado en 2024 en la Ciudad de México. Según la investigación, los ingresos de conciertos fueron mezclados con recursos provenientes del tráfico de drogas.
Ortiz, quien se separó de DEL Records en 2019, ha sostenido que su declaración de culpabilidad se limitó a las transacciones relacionadas con los conciertos investigados. Tras conocerse el caso, el cantante afirmó que su prioridad es continuar con su carrera musical y mantener su relación con el público.








