Redacción Sentido Común
La Fiscalía General del Estado de Baja California fue víctima de una filtración de datos sensibles de agentes y funcionarios.
Un usuario identificado como Straightnumberone difundió información que permitiría ubicar a al menos 1,304 elementos de la dependencia, incluyendo nombres, cargos, adscripciones, correos electrónicos personales y la Clave Única de Identificación Permanente (CUIP).
De acuerdo a información de El Gran Diario de México, la Fiscalía General del Estado descartó que se tratara de un ataque cibernético o un hackeo, en cambio aseguró que se trata de una filtración que no fue autorizada sobre la puesta en venta de la base de datos. La institución decidió no hacer comentarios al respecto.
Un ingeniero en ciberseguridad explicó que no sólo se trata de la filtración de esos datos, sino de quiénes tienen acceso a ellos y la posibilidad de cruzar esa información con otras bases de datos que también han sido liberadas en los últimos meses. Dicha información pertenece a otras instituciones de gobierno o incluso a empresas, citó el diario.
La CUIP es un registro nacional para personal de seguridad que acredita la verificación de antecedentes, por lo que su exposición incrementa significativamente los riesgos de seguridad para los elementos y sus familias. La Fiscalía General del Estado aún no ha emitido un comunicado oficial sobre el incidente.
Movimiento Ciudadano alertó sobre esta falla de seguridad y exige a la Fiscalía General del Estado una aclaración pública sobre el origen de la filtración, el alcance del daño y las acciones concretas para proteger a las personas expuestas.
“Estamos hablando de información extremadamente sensible. No es solo un tema administrativo o tecnológico, es un asunto de seguridad pública y de riesgo humano”, advirtió Salvador Sánchez, coordinador municipal de Movimiento Ciudadano en Playas de Rosarito.






