Redacción Sentido Común
La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y los ataques de Estados Unidos en territorio de Venezuela provocaron una oleada de reacciones a nivel internacional, con llamados al respeto del derecho internacional y a una salida política al conflicto. Desde Naciones Unidas, su secretario general expresó preocupación por el precedente que representa la operación y pidió a las partes involucradas privilegiar el diálogo y el respeto a los derechos humanos.
En Europa, la Unión Europea, junto con Reino Unido, Alemania y Francia, coincidieron en que la acción militar contraviene principios básicos del derecho internacional y subrayaron que ninguna solución duradera puede imponerse desde el exterior. Italia, en contraste, consideró legítima la intervención estadounidense bajo el argumento de defensa frente al narcotráfico, aunque aclaró que no es el camino para terminar con regímenes autoritarios.
En América Latina, las posturas fueron divididas. Brasil, México, Chile, Guatemala y Paraguay condenaron la operación militar y advirtieron sobre los riesgos para la estabilidad regional y la soberanía venezolana. Bolivia respaldó al pueblo venezolano y llamó a una transición democrática, mientras que Ecuador y Argentina celebraron la captura de Maduro y expresaron su apoyo a la acción de Estados Unidos.
Desde otros frentes, Rusia exigió una aclaración inmediata sobre el paradero de Maduro y denunció el uso de la fuerza, mientras que China recomendó a sus ciudadanos no viajar a Venezuela ante el deterioro de las condiciones de seguridad. Cuba manifestó su respaldo al gobierno venezolano y rechazó la intervención extranjera, en un escenario que mantiene en tensión a actores políticos de distintas regiones del mundo.







