Redacción Sentido Común
Curaçao escribió una página dorada en la historia de la Copa del Mundo al conseguir un empate 0-0 frente a Ecuador, resultado que le permitió sumar su primer punto en una fase final mundialista y establecer una nueva marca histórica.
La selección caribeña, procedente de una isla con una población cercana a los 150 mil habitantes, se convirtió en el país más pequeño en obtener al menos un punto en la historia de los Mundiales. Con este logro, superó el récord que ostentaba Islandia, nación de aproximadamente 334 mil habitantes que consiguió sumar unidades durante la Copa del Mundo de 2018.
Pese a enfrentar a un rival con mayor experiencia internacional, los curaazoleños mostraron orden defensivo, disciplina táctica y determinación para mantener su arco en cero y asegurar un resultado que quedará grabado en la memoria de su afición.
El empate no solo representa un hito deportivo para Curaçao, sino también un motivo de orgullo para toda la región del Caribe, que celebra una de las mayores gestas de su historia futbolística en el escenario más importante del deporte.








