Redacción Sentido Común
El capitán de la selección de Irán, Alireza Jahanbakhsh, reveló que fue víctima de un asalto durante una visita a Tulum, Quintana Roo, aunque el episodio terminó de forma inesperada cuando los agresores descubrieron que él y su acompañante eran iraníes.
En una entrevista concedida a Al Jazeera, el futbolista relató que viajaba por el destino turístico junto a un amigo cuando fueron interceptados por varios hombres armados y con el rostro cubierto. Según su versión, los sujetos los obligaron a descender del vehículo, colocarse contra el automóvil y entregar sus pertenencias mientras eran revisados.
Jahanbakhsh explicó que, por precaución, no llevaba objetos de valor y únicamente portaba una tarjeta bancaria y entre 30 y 40 euros en efectivo. Los agresores exigían una suma mayor de dinero, pero la situación cambió cuando comenzaron a preguntarles de qué país provenían.
El jugador comentó que inicialmente respondió que era de Países Bajos, nación donde desarrolló gran parte de su carrera profesional. Sin embargo, su acompañante le sugirió que dijera la verdad sobre su origen. Al escuchar que ambos eran iraníes, uno de los hombres comenzó a reír y les permitió marcharse, quedándose únicamente con el efectivo que llevaban.
“¿Irán? Váyanse”, recordó el futbolista sobre la reacción de los sujetos armados, una anécdota que rápidamente llamó la atención de medios internacionales y redes sociales.
Actualmente, Jahanbakhsh, de 32 años, es capitán de la selección iraní y jugador del club belga FCV Dender EH. Además, es considerado una de las figuras más importantes del futbol de su país, siendo el primer futbolista asiático en convertirse en máximo goleador de una liga importante de Europa, cuando lideró la tabla de anotadores de la Eredivisie neerlandesa en la temporada 2017-18.
Las declaraciones surgieron mientras la selección de Irán realizaba su concentración en Tijuana con motivo de la Copa del Mundo 2026, torneo en el que el equipo iraní participa bajo el liderazgo de Jahanbakhsh.








