Redacción Sentido Común
Autoridades federales desmantelaron una de las redes de robo de combustible más grandes detectadas recientemente en México, con operaciones en Hidalgo y el Estado de México, la cual tenía capacidad para extraer hasta 1.5 millones de litros de hidrocarburo por semana, informó el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
Durante el operativo fueron detenidas al menos siete personas, incluido el presunto líder del grupo, además de que se aseguraron 150 mil litros de gas LP, 61 cisternas, dinero en efectivo, armas y equipo tecnológico utilizado para la operación ilegal.
Las investigaciones revelaron que la organización no solo se dedicaba a extraer combustible de forma ilícita, sino que también contaba con una estructura completa para su transporte, almacenamiento y comercialización. Para ello utilizaban empresas fachada y prestanombres, lo que les permitía ocultar el origen del hidrocarburo y mantener activa su red de distribución en distintas regiones del país.
De acuerdo con las autoridades, el desmantelamiento fue resultado de más de siete meses de trabajos de inteligencia, en los que se identificaron tanto las operaciones en campo como las estructuras financieras del grupo. El caso es considerado uno de los golpes más relevantes recientes contra el huachicol, una de las principales fuentes de financiamiento del crimen organizado en México.






