Redacción Sentido Común
Doctores y enfermeras del Hospital General de Zona 33 en Bahía de Banderas llevaban más de 24 horas sin poder salir, la situación de seguridad del día de ayer los obligó a quedarse. No había transporte. No había condiciones.
Hoy afuera del hospital, llegaron tamales y agua fresca para todos: personal y familiares que también pasaron la noche ahí. Quien encabezó la entrega fue el presidente municipal, Héctor Santana.
Pero no solo eso, llamó la atención que el alcalde no llegó con cámaras ni discurso preparado, se quedó, escuchó y conversó de manera atenta y paciente a quienes querían expresar su inquietud o sentir.
Personal médico lo resume simple: “Fue buena onda. Sin pose”. “Muy chida la acción”, dijeron los trabajadores quienes también reconocieron al director del hospital, Robert Robles, quien se mantuvo al frente cuidando al equipo y a las familias que permanecieron dentro.
En días difíciles, la empatía pesa más que cualquier mensaje.








