Rafael G. Vargas Pasaye
Tan sólo quería que me pusieran la famosa ceniza este miércoles que comienza la cuaresma en la grey católica. Pero al entrar a la Catedral de Tepic el padre Cuco, rector de la misma estaba dando explicación, pensé que al terminar colocaría la cruz cenicienta en la frente y de allí a mi oficina… pero no.
Estábamos en misa, así que después de hacer fila para la ceniza volvimos a tomar asiento para seguir con la liturgia, desde mi lugar atestigüé la llegada de gente con cubreboca, uniformes de trabajo, incluso un elemento de la policía estatal que tuvo que correr para ser el último de esa tanda.
También estaba el obispo Engelberto, pero le tocó la parte de las confesiones en el lado derecho del atrio, seguro así conoce más rápido y de muy primera mano el reto que tiene con esta comunidad.
Al término de la misa rompí el ayuno. Algunos decían que debía ser a partir de las 12, pero creo que la asistencia a misa debe darnos algunos puntos. Ahora a esperar la capirotada del viernes.








