Redacción Sentido Común
Desde la prisión de máxima seguridad ADX Florence en Colorado, Joaquín “El Chapo” Guzmán envió una carta manuscrita al juez Brian Cogan, en la que denuncia que las autoridades penitenciarias le impiden tener contacto con su nuevo abogado, Israel José Encinosa, a pesar de que ya existe una autorización judicial para ello. El exlíder del Cártel de Sinaloa aseguró que lleva semanas sin recibir cartas ni poder comunicarse con su defensor.
En la misiva, Guzmán señala que Encinosa ha intentado durante cerca de diez meses obtener el permiso necesario para visitarlo o hablar con él, sin éxito. Aunque el juez autorizó recientemente dichas comunicaciones, “El Chapo” afirma que no se ha cumplido lo establecido y que su derecho a la defensa está siendo vulnerado.
Actualmente, Guzmán Loera permanece bajo un régimen extremo de aislamiento, en el que solo puede salir de su celda una hora al día y tiene un acceso muy limitado al exterior. Hasta el momento, solo ha podido recibir visitas de su abogada principal, Mariel Colón, sin contacto alguno con su familia ni con su nuevo representante legal.
El narcotraficante pidió la intervención directa del juez Cogan para garantizar su derecho a una defensa adecuada, alegando que la situación en la prisión compromete seriamente cualquier posibilidad de continuar con su estrategia legal. La carta reaviva el debate sobre las condiciones de aislamiento en prisiones de máxima seguridad y los derechos básicos de los reclusos, incluso aquellos condenados por delitos graves.








