Javier Rodríguez Castro
Durante más de 15 años de su vida Ana Victoria Galindo Larios se dedicó a la gimnasia rítmica. Su mamá Lisbeth Larios, que es una de las entrenadoras más reconocidas en Nayarit dentro de este deporte, le mostró el amor y disciplina hacia las rutinas que involucran clavas, listones y pelotas. Hoy alejada de lo artístico de la gimnasia, Ana Victoria muestra su fuerza en el lanzamiento de jabalina y es campeona de Olimpiada Nacional sub 23.Su dedicación en la gimnasia y las horas de entrenamiento la convirtieron en una de las mejores gimnastas del país hasta llegar a selección nacional, donde fue campeona panamericana y capitana de la selección nacional que compitió y se quedó a centésimas de acudir a los Olímpicos de Tokio 2021.Galindo Larios concluyó con su ciclo deportivo en la gimnasia y la recomendación de su mamá, fue que hiciera algún deporte. Por lo que la joven nayarita decidió por el atletismo, donde a manera de hobby encontró en la jabalina un nuevo deporte que se convertiría con trabajo en la mejor del país. El proceso para Ana Victoria no fue sencillo. Dejar de lado un deporte donde la apreciación de los jueces determina los triunfos para pasar a una disciplina donde se debe mostrar en cada lanzamiento que se es la mejor. Además para la joven deportista no sólo cambió el deporte, lo hizo también su cuerpo al adquirir mayor masa corporal, necesaria para competir en el lanzamiento de jabalina. Hoy una sonriente Ana Victoria recuerda esos extenuantes entrenamientos, donde dominaba y tenía control de la pelota, clavas y cuerda. Ahora lanza la jabalina y utiliza su fuerza para ser la mejor del país. Es así como la niña que brillaba en la gimnasia rítmica disfruta ahora cada lanzamiento de su jabalina que mide más de 2 metros. Y ella sigue feliz haciendo deporte, como cuando acompañaba a su mamá a los entrenamientos.








