Redacción Sentido Común
Las acciones de Tesla se desplomaron un 14.26 % el pasado 5 de junio, provocando una pérdida de 154,000 millones de dólares en su valor bursátil. La caída se produjo tras un abrupto distanciamiento entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el CEO de Tesla, Elon Musk, quien calificó como una “abominación” el proyecto fiscal “One Big Beautiful Bill Act” impulsado por la administración republicana, debido a su impacto en el déficit federal.
En respuesta, Trump amenazó con eliminar subsidios y contratos gubernamentales dirigidos a las empresas de Musk, incluyendo Tesla y SpaceX. Estas declaraciones alarmaron a los inversionistas, que temen un recorte en los beneficios fiscales para vehículos eléctricos y una posible cancelación de proyectos financiados por el gobierno, claves para la operación y expansión de Tesla.
Además del golpe a la compañía, Elon Musk perdió cerca de 34,000 millones de dólares de su fortuna personal en un solo día, aunque aún conserva el título del hombre más rico del mundo. La tensión creciente entre ambos magnates ha generado incertidumbre política y financiera, y algunos analistas no descartan que Musk busque una plataforma política propia, lo que podría alterar el equilibrio dentro del Partido Republicano.








