Opinión

REVALORAR LAS VACUNAS

Rafael G. Vargas Pasaye

Parece que tuvo que llegar la pandemia y con ella la incertidumbre y el miedo para volver a valorar la importancia de las vacunas. Bien dice Elías Canneti en el prólogo de su obra “Masa y poder”, nada teme más el hombre que a ser tocado por lo desconocido, y así pareció esta vez, en todo el mundo era desconocido el virus SARS-CoV-2.

Por eso es importante subrayar la importancia del desarrollo científico a favor de la humanidad, y claro que podemos abrir el paréntesis para señalar las muchas empresas que tendrán ganancias con la puesta en venta de las medicinas, pero a final de cuentas también a ellas les costó al inicio la inversión para el desarrollo.

Incluso vale la pena dar un paso atrás y pensar en el proceso en el que antes de la crisis pocos seguramente apostaban a invertir en el desarrollo científico relacionado en particular con esa enfermedad, esto es, tiene que existir una necesidad o similar para que fluya le recurso económico.

También en estas situaciones de crisis se conocen los estilos, por ejemplo el Gobierno de México apostó por ser de los primeros en apartarlas para que cuando estuvieran a la venta, su llegada a nuestro país estuviera asegurada, empero nunca se habló de un desarrollo propio, como si la ciencia en México no existiera.

Es cierto que la apuesta al desarrollo científico y en general por el sector educativo en la actual administración no existe, los tantos recortes, que incluyen el que hace poco anunció la nueva titular de la Secretaría de Educación Pública, la primera maestra de primeria en ocupar ese cargo (ha dicho la publicidad oficial), pasará a la historia por el hecho de que su primera toma de decisión fue eliminar plazas, reducir gastos, en lugar de algo trascendente en la investigación, en el conocimiento, pero no, se optó por lo administrativo.

En el caso del Consejo Nacional para la Ciencia y la Tecnología es todavía menos alentador el futuro inmediato, quitar el apoyo a los miembros del Sistema Nacional de Investigadores que impartan clases en instituciones privadas por ejemplo, pero estas tomas de decisión son el estilo de quien gobierna, el tema de las guarderías infantiles a inicio de su administración los dibuja de cuerpo entero, algo puede funcionar mejor, pero en lugar de investigar y mejorarlo, lo que se hace es destruirlo.

Por eso en México pareciera que no tendremos una vacuna propia, sin embargo pese a los nulos apoyos del Gobierno, e incluso a veces saltando sus propias barreras, la ciencia, el desarrollo, la inteligencia y el valor sí existe en nuestro país, y ese seguirá independientemente de quien gobierne. Una nación poderosa no puede aspirar a que sus mejores elementos, sus mentes brillantes hombres y mujeres no se vayan, lo que se llamaba “fuga de cerebros”, al contrario, qué bueno que triunfen en otros tantos lados, siempre serán motivo de orgullo, de ejemplo, y con las redes que se armen aquí mismo, se podrá avanzar junto con ellos.

Por lo pronto revaloremos el impresionante descubrimiento de la vacuna, así como desde niños nos han puesto algunas, ahora, sin importar la edad, esa sensación de estar listos para librar la siguiente batalla, no tiene precio, ni nacionalidad, y fue inventada por alguien como nosotros, de allí su valor, de allí la maravilla de la ciencia, y el llamado para que se promueva y no se castigue.

@rvargaspasaye

Comentar

Click here to post a comment