Opinión

REALIDAD SALARIAL DE LAS MUJERES


Fabiola Lara García

A casi un año del inicio oficial de la pandemia de coronavirus, el empleo ha sido afectado a gran escala. Sin embargo, no ha afectado por igual a hombres que a mujeres, esto según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la que reconoció que sin el pago de subsidios al salario que fue una realidad en algunos países, las personas empleadas hubieran perdido 6.5 por ciento de la masa salarial entre el primer y el segundo trimestre de 2020; en el caso de las mujeres, la pérdida hubiera sido de 8.1 por ciento frente al 5.4 por ciento en el de los hombres; es decir, tres puntos de diferencia por sexo.

Estos datos fueron publicados en el “Informe Mundial sobre Salarios 2020-2021”, en el cual se describe esta diferencia, “como parte de la reducción de las horas de trabajo, más que de la diferencia en el número de despidos. La masa salarial perdida a consecuencia de la caída de las horas de trabajo fue del 6.9 por ciento en el caso de las mujeres, frente al 4.7 por ciento en el de los hombres”.

Según la OIT, existen 327 millones de personas asalariadas que perciben una remuneración equivalente o inferior al salario mínimo por hora vigente. Esta cuantía representa 19 por ciento del total de las personas asalariadas y abarca a 152 millones de mujeres.

Pese a que en números absolutos hay más hombres que mujeres percibiendo el salario mínimo o un monto inferior, las mujeres son mayoría en esta categoría: aunque constituyen 39 por ciento de los asalariados del mundo con un sueldo superior al mínimo, representan 47 por ciento de las personas asalariadas que perciben una remuneración inferior o equivalente al salario mínimo.

Según la OIT, las mujeres predominan entre las y los trabajadores mal pagados; en todas las regiones la proporción de mujeres que perciben el salario mínimo o un monto inferior es mayor que entre quienes perciben un monto superior al del salario mínimo.

También predominan las y los trabajadores jóvenes (menores de 25 años), los que tienen un nivel de instrucción inferior y los trabajadores rurales, lo cual apunta a que el salario mínimo también reduce la brecha salarial entre estos y otros grupos, de acuerdo con la OIT.

Quienes perciben el salario mínimo o inferior tienen más probabilidades de trabajar con un contrato temporal o temporalidad limitada que quienes gozan de un nivel de remuneración más elevado y en promedio trabajan muchas más horas.

En nuestro país, según el reporte del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, al tercer trimestre de 2020, la pobreza laboral de los hombres ocupados presentó un aumento de 2.0 puntos porcentuales respecto al primer trimestre de 2020, mientras que la pobreza laboral de las mujeres ocupadas se mantuvo en 15.6 por ciento, en el mismo periodo.

Esto quiere decir que en nuestro país los hombres ocupados reportaron un ingreso laboral real mensual de 4 mil 516.86 pesos, mientras el ingreso de las mujeres fue de 3 mil 822.51 pesos. En términos relativos para este trimestre, en México el ingreso de los hombres ocupados es aproximadamente 1.2 veces mayor al de las mujeres.

En términos absolutos, entre el tercer trimestre de 2019 y el tercer trimestre de 2020 (antes de la pandemia), el ingreso laboral real promedio de los hombres disminuyó 24.59 pesos, mientras que el de las mujeres aumentó 289.60 pesos.

Falta mucho por hacer para lograr equilibrio salarial entre hombres y mujeres.

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