Opinión

¿QUIÉN ES QUIÉN EN LAS MENTIRAS?

CIUDAD DE MÉXICO, 30JUNIO2021.- Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, encabezó la conferencia matutina donde presentó a Ana Elizabeth García Vilchis como encargada de la nueva sección “Quién es quién en las mentiras de la semana”, espacio anunciado en semanas anteriores por el presidente para “exhibir” a aquellos periodistas faltos de ética o que calumnian, según el mandatario. FOTO: GALO CAÑAS/CUARTOSCURO.COM

Milton Rojo

En días pasados, la conferencias matutinas del Presidente López Obrador estrenaron un nuevo segmento titulado ¿Quién es quien en las mentiras? Se le dio la voz a una periodista de la Jornada, Ana García Vilches, quien era directiva en La Jornada de Oriente y fue candidata a diputada local suplente por Morena.

La mañanera se había agotado el modelo narrativo, el guión con las preguntas y sus participantes ya habían acabado con el formato y en esos vacíos, los periodistas de investigación hacían más fácil su trabajo, lo que en un período obligó a cancelar el ejercicio vespertino de comunicación donde Salud comunicaba la evolución de la pandemia.

Aunque son a diferente horario la estrategia de comunicación es la misma.

Es por ello, que los genios de la comunicación de la 4T se sacaron de la manga este nuevo segmento.

Para lo cual, rápidamente en redes fueron corregidos primero por Raymundo Riva Palacio a quien le dispararon primero sobre el tema de espionaje a periodistas y después la revista Forbes corrigió la imprecisión, ya que ellos precisaron que su reportaje fue escrito en 2017 y fue dirigido a la administración de Enrique Peña Nieto.

La estrategia del nuevo segmento es perfecta, por que desvían la comunicación y alimentan a su base política con la narrativa que ellos quieren que se sepa.

En México no estábamos impuestos a este tipo de cosas, donde desde la Presidencia se atacara, se despreciara y se hiciera sentir emociones diversas, desde afecto hasta odio.

Y es que el poder presidencial hoy en día del amor al odio solamente hay una mañanera.

Si bien es cierto, la narrativa se juega con verdades a medias, pero así embaten y ponen contra la pared a la oposición.

Cuando el Presidente da sus ganchos al hígado en la mañanera, la oposición tarda días o semanas para reponerse de los golpes bien dirigidos y calculados del jefe del actual régimen.

Y es el jefe de estado el que controla la conversación del país y en una conversación entre adultos ¿Qué o quién es el que interrumpe? ¿¡Acertó! Son los niños o las tragedias los que interrumpen un diálogo, así la conversación del país, los niños con cáncer y la tragedia de la línea 12 le cambiaron la conversación al Presidente y Lopez Gatell quiso subir la voz y la misma opinión pública lo ha callado.

Por eso el Presidente, con toda la astucia del mundo está cambiando la conversación y desde la mañanera pontifica a los que a su juicio considera mentirosos y lo hace con una periodista militante a su movimiento.

¿Eso es válido en una democracia? No es válido pero es permitido.

Y más cuando nadie le sabe subir la voz, más cuando nadie sabe ser oposición por eso el Presidente habla de lo que quiere y lo hace con la soltura que la legitimidad le permite.

Ojalá la oposición le agarrara el ritmo, por que nadie queremos que las tragedias le vuelvan a cambiar la plática y entonces abra los ojos como lo hizo la mitad de la Ciudad de México.

Sin oposición no hay conversación, por eso el Presidente habla de lo que quiere y nadie lo puede parar.

Salvo la realidad, pero parece que también está becada… Parece.