Opinión

LOS MUCHOS PLURIS

Rafael G. Vargas Pasaye

La inclusión histórica de la figura de los legisladores plurinominales se realizó con la finalidad de que las minorías tuvieran representantes a partir de sus índices de votación. La reforma a la Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales, mejor conocida por sus siglas LFOPPE de 1977, luego de una elección presidencial donde solamente hubo un candidato, el del Partido Revolucionario Institucional (PRI), llamó la atención a nivel internacional, acelerando el proceso de renovación del marco legal.

La elección 2021 para elegir diputados en la cámara federal, así como en diversos congresos locales, ha renovado el debate sobre la viabilidad de los plurinominales, por lo que vale la pena reflexionar en puntos tanto a favor como en contra.

Hay políticos, hombres y mujeres, que quizá no sean el mejor producto para promover en una campaña electoral con las características que conocemos, sin embargo, son de los más rescatables a la hora de legislar, en este punto a favor de los plurinominales.

Hay, dependiendo el contexto una cantidad muy elevada de plurinominales, en el caso concreto de la llamada cámara baja son 200 de un total de 500 pues 300 se eligen de forma directa, ese número sin duda debe disminuirse, algo que se ha venido manejando desde la época del presidente Enrique Peña Nieto.

En algunos estados como Durango, entra en el número uno de la lista plurinominal, el mejor segundo lugar de la competencia, esto es, pese a no ganar su distrito de forma directa, demostró que la ciudadanía le dio su respaldo, lo cual obliga a todos a realizar un excelente papel en campaña pues en dado caso de no ganar se abre una oportunidad con esta fórmula.

Hay partidos que apenas si rebasaron el 3% de votación para mantener el registro, en el caso de Nayarit por ejemplo el Partido del Trabajo, sin embargo, en cuanto a posiciones queda mucho mejor que en la elección anterior donde obtuvo más votos, u otros nacionales que en su debut no alcanzaron en todo el territorio la cantidad mágica, pero que en Nayarit, como Redes Sociales Progresistas hasta un espacio en el congreso tendrán.

De igual forma debe entenderse el juego de las posiciones como un tema de negociación política, el ejemplo es el número dos en la lista del Partido Acción Nacional (PAN) en Nayarit, Luis Alberto Zamora, un hombre del Partido de la Revolución Democrática quien venía desempeñando el cargo de Subsecretario de Derechos Humanos, y que debido a que su partido llevaba prioridad para elegir candidato a alcalde de Tepic, se decidió negociar con el PAN la segunda posición en la lista de plurinominales a cambio de la candidatura de Adahán Casas.

Era una tradición que los líderes de los partidos políticos encabezaran esas listas de plurinominales, y dependiendo el resultado, se convertían la mayoría de ellos en legisladores, de nuevo en el caso nayarita vemos que por el lado del Movimiento de Regeneración Nacional y de Movimiento Ciudadano, sus dirigentes no estaban en la lista, mientras que los del PRI y el PAN no alcanzaron a llegar.

Aunque quizá algo de lo mencionado anteriormente se modifique de acuerdo a los resolutivos que emita la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, lo que vale la pena reflexionar es que los plurinominales deben mantenerse, pero en menor cantidad y que todos, votados de forma directa o no, sean productivos a la hora de legislar.

@rvargaspasaye

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