Opinión

LAS MODALIDADAES DE LA TRANSFORMACIÓN


Dr. Carlos Díaz Abrego

Usted recordará, apreciado lector, qué en la locura de la campaña política para la presidencia de la república en 2018, escuchamos en voz del entonces candidato del partido MORENA, hablar de una 4 Transformación. Su gran propuesta se basaba en una “gran transformación” que viviría México, en caso de que llegarán a alcanzar la victoria electoral. La propuesta electoral de dicha campaña, empezó a ser replicada por su equipo de campaña y claro está, por varios candidatos a puestos de elección para diputados federales, senadores y gobernadores.

Pocos candidatos a elección popular por MORENA articulaban y entendían a bien, “eso” de la 4 Transformación del país, sin embargo, la trataban de explicar de acuerdo a sus precarias posibilidades intelectuales y disparaban a diestra y siniestra lo poco que entendían de lo que explicaba López Obrador, al electorado en general. Posteriormente, al ver que dicho discurso o propuesta no prendía mucho en el “grueso” de la gente, dieron un vuelco al cambiar el discurso publicitario, pidiendo el voto mayoritario para poder ganar la Cámara de Diputados y Senadores, junto con la presidencia de la república.

Finalmente, lograron su cometido e históricamente arrasaron en los comicios electorales, logrando sin precedentes una copiosa votación, para alcanzar la presidencia de la república y la mayoría en ambas cámaras. A partir de ahí, iniciamos los mexicanos una auténtica pesadilla de retrocesos jurídicos, económicos, sociales, políticos y de todo tipo de derechos plasmados en la Constitución, hasta llegar a lo que hoy se ha convertido México: un país autoritario, próximo a convertirse en un estado militar.

Si analizamos fríamente el discurso oficialista y el lenguaje político de la clase gobernante del país, hemos dejado de escuchar en estos casi cuatro años de gobierno, hablar de transición o de cambio político. En automático, AMLO y su camarilla de ignorantes y frustrados políticos arribistas, han posicionado la idea populista de qué México transita por una transformación histórica, que para ellos equivale al cuarto momento de la historia política y social de la nación. Pasando por la Independencia, la Reforma y la Revolución.

A diferencia de los tres grandes momentos de la historia de México, AMLO ofreció en su campaña del 2018, que la supuesta nueva transformación del país, sería pacífica y sin violencia. Lo que hemos vivido todos los mexicanos sin excepción, desde su llegada al poder ha sido una era de beligerancia y turbulencias sociales, políticas y económicas sin precedentes. El propio mandatario se ha encargado de confrontar a los mexicanos y dividirlos cómo nunca antes nadie lo había realizado.

Y la violencia, sin tope alguno, con una escalada de muertos y asesinatos que aterrorizan a todos los mexicanos por igual, convertido el país en una auténtica zona de guerra y en un estado que ha transitado del narco-gobierno, al gobierno-pretoriano, gobernado y administrado por militares. Pocos aspectos de la transformación o “modernización” política de un país son más nobles o comunes, que la intervención de los militares en política. Juntas y golpes, rebeliones militares y regímenes militares han sido fenómenos permanentes en las sociedades lationoamericanas. Ahora México, no es la excepción.

En apariencia las intervenciones militares constituyen una parte inseparable de la transformación o de la modernización política, así es cómo se presentan y las “venden” los gobiernos autoritarios o populistas como el que tenemos en la actualidad. Presentan al análisis dos problemas. Primero, ¿cuáles son las causas de la intervención militar en la política de la Cuarta Transformación del país? Segundo, ¿cuáles son las consecuencias de esa intervención, para la transformación y para el desarrollo político?

El solo hecho de que predomine, sugiere que muchas de las causas que menciona AMLO, para su existencia carecen de solidez. No hay que olvidar, que precisamente en sus promesas de campaña para alcanzar la presidencia de la república, prometió al pueblo de México, regresar a los cuarteles a los militares y dejarlos fuera de las tareas de policía. Llegó al poder y empodero al ejército cómo ningún otro mandatario, en tareas que ya venían realizando en sexenios anteriores, de seguridad pública y además, los dotó de poderes metaconstitucionales para realizar trabajos en la administración pública.

Ahora, las consecuencias pueden ser desastrosas e irreversibles para el país, si logra convertirlos en el eje de su gobierno y sector militar de su partido MORENA. Es falaz tratar de explicar y convencer la intervención militar en política, principalmente con referencia a la estructura interna del ejército o la procedencia social de los soldados que ejecutan la intervención.

¿No cree usted?

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