Opinión

LA BRECHA DE LOS SUEÑOS

A little king dreams

Fabiola Lara García

En la actualidad muchas niñas tienen interés en la ciencia y en la tecnología pero, en la adolescencia, la gran mayoría comienzan a perder el interés, en estas áreas del conocimiento en la que aún sorprende ver mujeres destacadas.

¿Por qué pierden las niñas interés en el sueño de la infancia?

En la mayoría de los casos, esto se debe a los estereotipos y las expectativas que, tanto la sociedad como los padres, tienen de ellas.

¿Cuántas veces escuchamos, “¡las niñas no deben ensuciarse!”, menos jugar con carrtitos y que lo correcto era jugar con muñecas. Otra frase repetida hasta el cansancio por la sociedad es “son más débiles que los niños” y otras tantas llenas de prejuicios que se volvieron comunes.

Según expertas, estas frases e ideas limitan el aprendizaje y opciones educativas de las niñas, dejando un vacío entre lo que las niñas aspiran y lo que la sociedad les dice que pueden ser. A este vacío se la conoce como la brecha de los sueños.

Según hallazgos de la colombiana Luz Karime Abadía, directora de posgrados de economía de la Universidad Javeriana, las niñas muestran interés en matemáticas y ciencias hasta tercero de primaria. Pero mientras van creciendo, el interés y sus sueños comienzan a esfumarse. A los 15 años, según la Unesco, las niñas pierden el interés en el Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por lo que sus posibilidades comienzan a reducirse y su mundo empieza a ser más angosto. Tanto, que solo el 4,7% de ellas espera tener una carrera en ingeniería o computación, en contraste con el porcentaje para los niños alcanza el 18%.

Así es como los deseos de ser ingenieras, médicos o astronautas desaparecen. Casi siempre, son los padres, los amigos y profesores quienes crean y refuerzan los estereotipos sobre las capacidades que tienen las niñas. Porque se asume que todo lo relacionado con la ciencia, tecnología y matemáticas son exclusivos para los hombres; lo que las pone en una situación de desventaja. Estos estereotipos hacen parecer que la ciencia no puede tener un cara femenina.

Culturalmente, si llegan a demostrar sus capacidades, por lo general son desestimadas no sean tomadas en cuenta. Un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD) del 2015, dice que “parece que los padres tienen puestas mayores expectativas en los hijos que en las hijas a la hora de apoyarles en que hagan carreras de ciencias, tecnología, ingeniería o matemáticas”.

Por eso hago un llamado a madres y padres de familia: el apoyo que le puedan dar a sus hijas en las áreas de su interés es fundamental para su posterior éxito.

Queremos a muchas niñas involucradas en la ciencia, en este años dos de la pandemia, han saltado a la luz muchas mujeres destacadas, que participan orgullosamente en la investigación y desarrollo de vacunas contra el COVID19, pero necesitamos a más niñas que sueñen con ser exitosas científicas para el futuro de nuestro país y el orbe entero.

Comentar

Click here to post a comment