Opinión

EL ESPACIO PÚBLICO Y MARIANA

Rafael G. Vargas Pasaye

El espacio público entendido como el lugar donde se debaten los temas públicos (Habermas) ha venido a reconfigurarse desde la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México, en un alto porcentaje por la dinámica de la conferencia de prensa mañanera que si bien la puso en marcha cuando fue Jefe de Gobierno de la Ciudad de México de 2000 a 2006, es ahora como ejecutivo federal que le asegura proyección nacional.

Vale la pena recordar que la conferencia de prensa mañanera cumple con los aspectos básicos de un ejercicio que se llama conferencia, sin embargo debería denominársele de otra forma pues rompe con puntos significativos de la conferencia tradicional como lo es su diaria periodicidad, así como la puesta en marcha de ciertas secciones o el control para ceder el orden de preguntas.

Este fenómeno hace que el mandatario, al tener el control de la mayor tribuna de difusión del país y por ende del poder, se traduce en que a su vez marca la agenda mediática con los temas que estratégica, coyuntural o espontáneamente delinea desde la misma conferencia. Y que sus seguidores en medios tradicionales, digitales, así como el gran movimiento en internet y redes sociales que se manifiesta a su favor, replican desde sus espacios.

Durante tres años que ha gobernado México muchos de sus opositores o contrincantes han querido entrar en su arena y de alguna u otra forma, ya sea hablando su lenguaje o inventando otro, tratar de ganar algunos adeptos o robar algunas portadas por llamarlo de cierta forma. Pero hasta el momento aparentemente nadie lo había podido lograr. Ni gobernadores ni actores como líderes empresariales o deportivos.

Sin embargo en fechas recientes, al parecer un personaje emergente ha venido a robar cámara, me refiero a la influencer y esposa del gobernador de Nuevo León: Mariana Rodríguez Cantú. Quien jugó un papel clave en la pasada campaña electoral para sumar adeptos a favor de su esposo Samuel García y consolidar su victoria electoral. Ahora, en las labores que se le han designado se le ve por igual en el DIF disfrazada de dinosaurio, que cortándose el cabello a favor de la causa de los niños con cáncer.

Acciones estas muy replicables y muy replicadas en redes sociales, máxime en temas donde el presidente López Obrador no ha salido bien librado como los medicamentos para niños con cáncer o las luchas feministas, por ello es que hace una combinación especial la buena reacción per se que pueda generar la influencer, sumado a los detractores del político tabasqueño que desean apoyar todo lo que vaya en contra de éste.

El trabajo político del gobernador de Nuevo León además se ve de alguna u otra forma aderezada con la presencia de su esposa, una suerte de nueva figura de pareja del poder, pero ahora, contrario a otras parejas, más poder mediático y de influencia, que de poder político quizá, y valdría la pena preguntarse en este momento que es más redituable tener, porque aunque parezcan lo mismo, el poder mediático y de las redes han demostrado en ocasiones estar por encima de los poderes fácticos. Aunque en temas de gobierno y electorales no hay nada escrito sobre piedra y cada contexto es una nueva lección ya que sabido es que los likes no son necesariamente votos.

@rvargaspasaye

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