Opinión

DE NAPSTER AL GOBIERNO DIGITAL


Luis Rubén Maldonado Alvídrez

La consolidación de las redes sociales exige redefinir la noción de participación ciudadana. En el ámbito de la comunicación gubernamental es importante establecer si su uso consolida un tipo de comunicación más bidireccional en la cual se canalicen las críticas, propuestas, necesidades e inquietudes de la comunidad.

Todos los gobiernos y ciudadanos parten del mismo nivel, ya que a ambos se les había olvidado lo que era persuadir e invitar a participar a la otra parte.

El internet hoy se ha transformado como jamás pensamos: la actuación social, la movilización y compromiso se volvieron un valor de la red de redes. En contraste con la felicidad eterna de los tiempos en los que en el Internet predominaba la lógica eminentemente comercial.

Las dinámicas de activismo florecieron en la red gracias al “peer to peer” (las redes de pares) que dieron vida a programas de descargas de archivos como el prehistórico Napster. El fin de Napster se tradujo en el inicio de buena parte del Internet que conocemos hoy en día; otras alternativas similares empezaron a aparecer. Como a KaZaaa, Morpheus, o LimeWire, entre otros.

Sin embargo, a estas plataformas y a las actuales redes peer to peer, se les asociaba a menudo con la piratería. Napster fue la pionera para que surgieran las primeras tiendas de descargas como iTunes y un montón de plataformas de contenido musical legales como la reina Spotify.

Aunque para generaciones actuales parece un tema prehistórico: hablamos de dos décadas apenas. La velocidad con la que el Internet ha cambiado es sorprendente y el dinamismo no se detiene; no sólo la música, en materia de comunicación política el consumo de información se transformó en intercambio de información entre individuos y se ha visto incrementado con la aparición de las redes sociales.

En la actualidad gracias a plataformas como Whatsapp, el activismo digital se ha vuelto una parte fundamental de la comunicación de los ciudadanos con sus gobernantes; para denunciar abusos, quejas sobre servicios, solicitar orientación e incluso pago de contribuciones.

Si un gobierno (en cualquiera de sus niveles) no invierte en sus canales digitales de comunicación, más allá de estar a la vanguardia o no, está perdiendo una valiosa oportunidad de establecer vínculos personales con los gobernados de manera directa, es decir, peer to peer, como lo hiciera revolucionariamente Napster hace más de 20 años.

ULTIMALETRA
La comunicación digital es una herramienta de gobierno. Si no lo entienden quienes gobiernan serán rebasados rápidamente, por la ciudadanía y por sus opositores políticos.
lrmaldonado@uach.mx

Consultor en comunicación política y coordinador de comunicación de la UACH.