Redacción Sentido Común
Luego de que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, solicitara licencia al cargo, en redes sociales comenzó a circular una convocatoria para realizar una “carnita asada” masiva en Culiacán, como una forma de expresión ciudadana ante el momento político que vive el estado.
La invitación, que rápidamente se viralizó, plantea reunirse en espacios públicos no solo como un “festejo”, sino como un acto simbólico de convivencia, desahogo social y esperanza. En medio de señalamientos e investigaciones en su contra, la salida temporal del mandatario detonó reacciones diversas entre la población, que han encontrado en esta dinámica una forma de manifestarse sin recurrir a protestas tradicionales.
Mientras tanto, el gobierno estatal quedó a cargo de una administración interina, en un contexto marcado por la atención mediática y política sobre el caso. La convocatoria ciudadana, sin carácter oficial, refleja el clima social actual en Sinaloa, donde el humor, la protesta y la necesidad de comunidad se entrelazan frente a una coyuntura que sigue en desarrollo.






