Opinión

CÁRDENAS PALOMINO Y LA BANALIZACIÓN DEL MAL


Comunicación para el Bienestar

Después de varios meses de búsqueda, “Mago” encontró a su marido en el Centro Federal de Investigaciones ubicado en la colonia Doctores en la Ciudad de México, sin orden de aprehensión, elementos de la Marina Armada de México se lo llevaron de su taller de hojalatería acusado de vínculos con el cartel conocido como “La Familia Michoacana”, el espectáculo para los medios se montó en el aeropuerto de Zihuatanejo en el que Álvaro, sometido por la tortura, era exhibido, junto con varias personas más, detrás una mesa con un arsenal del que no se explicó su origen ¿para qué si una imagen vale más que mil palabras?

En la Ciudad de México otro montaje se representaba, Israel Vallarta, presunto líder de la supuesta banda de secuestradores conocida como los “Zodiaco”, era “detenido”, interrogado y juzgado por… Televisa.

La mano torturadora detrás de ambos montajes era misma que en el video de la detención de Vallarta sostiene con fuerza su cuello, la misma mano que admitió la tortura de Álvaro, la misma mano que estrecharon varios presidentes, funcionarios de alto nivel, grandes ejecutivos de los sistemas de información, líderes políticos y económicos, muchos de ellos aún en puestos de alto nivel, pero de cuyo saludo ya no se acuerdan.

En la foto que anunciaba su captura, Luis Cárdenas Palomino, había dejado de ser el policía de élite, que desde 2001, había encabezado la mayoría de las operaciones que a nivel de campo llevaba a cabo la Agencia Federal de Investigación (AFI). Por sus cualidades, había sido distinguido, por el entonces presidente Felipe Calderón, como el Mejor Policía de México.

Durante diez meses, el ex jefe policiaco, había logrado evadir la búsqueda que había ordenado la Fiscalía General de la República. Y así, en un lujoso fraccionamiento ubicado en Naucalpan, en la Zona Metropolitana del Valle de México, fue capturado Cárdenas Palomino. Las razones para su detención, podrían no ser pocas, ya que baste decir que era el hombre de mayor confianza de Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública, hoy también preso en una cárcel de Brooklyn, Nueva York.

Y fue justamente la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York quien presentó una acusación tanto contra Cárdenas Palomino, como contra Ramón Pequeño García, jefe de la División Antidrogas y luego la División de Investigación con García Luna. Por tal motivo, a Cárdenas Palomino se le señala en Estados Unidos como protector del cártel de Sinaloa de quien aseguran recibió sobornos.

No obstante, el motivo de su detención no fue ese, sino la acusación de tortura en el caso de la supuesta banda de secuestradores conocidos como los “Zodiaco”, al cual se vinculó a la ciudadana francesa Florance Cassez, quien obtuvo su libertad hace años, entre otras cosas, por violaciones al debido proceso.

La escena clave del caso, es impresionante, no solo por su dramatismo, sino porque develaba a nivel nacional, la podredumbre de un sistema de seguridad corrupto y violento. Ahí, en el famoso tele montaje, aparece Cárdenas Palomino, director de la AFI, torciéndole el cuello a Israel Vallarta para que acepte frente a las cámaras, ser líder de la banda de secuestradores que tenía sometidas a tres personas en un rancho a las orillas de la ciudad.

Todo era parte de un burdo montaje, que había empezado días antes. Burdo, pero complejo, secuestradores que en realidad fueron secuestrados, víctimas inconsistentes con sus declaraciones, periodistas, que sabían que lo que estaban presentando era falso, pero siguieron el perverso juego. Así, no obstante, lo llamativo de la situación, lo verdaderamente importante es que permite percibir que los aparatos de seguridad de élite en México actúan con total impunidad en la fabricación de delitos y evidencias y que la tortura y la extorsión son herramientas que forman parte de un sistema de justicia corrupto y corruptor.

Así, a Cárdenas Palomino se le detiene en México, por su participación en el caso de la supuesta banda de los “Zodiaco”. Si, aquel que se transmitió en vivo durante el noticiero de Loret de Mola a nivel nacional. Nada hay, por el momento, de la relación de Cárdenas Palomino con el cártel de Sinaloa, o por el desvío de 2 mil millones de pesos de la Secretaría de Gobernación a empresas de García Luna. Tampoco hay nada del delito de enriquecimiento ilícito.

Los cargos son concretos y están referidos a ordenar la tortura de 4 personas, para obligarlas a aceptar que formaban parte de la supuesta banda de los “Zodiaco”. Hoy, Israel Vallarta, supuesto jefe de la banda, continúa en la cárcel. Varios de los detenidos y secuestrados han fallecido. Pero, de la relación de Cárdenas Palomino con el cártel de Sinaloa, parece no haber nada y el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, solo hace mutis.

Se detuvo a Luis Cárdenas Palomino, pero no es suficiente, la impunidad y el abuso de poder es un delito compartido entre la alta esfera política, porque todos saben como operan los cuerpos policiacos y militares, es un secreto a voces que en México se sigue practicando la tortura para obligar a la víctima a firmar una confesión con fines de extorsión, venganza, encubrimiento, para cubrir la cuota de judicialización o para elevar las estadísticas de productividad. La tortura entonces, es una herramienta de trabajo policiaco, como un arma o un cargador.

Cuatro años después, Álvaro salió libre y fue absuelto porque no se encontraron elementos en su contra, casi dieseis años después Israel Vallarta aún no tienen una sentencia y quizá pueda demostrar su inocencia.

Quizá esta consulta para enjuiciar a expresidentes, presentes y futuros, deba ser extensiva a todos los que, por ejecución, conocimiento u omisión, han sido, y son, torturadores de la Nación.