Redacción Sentido Común
El aseguramiento de máquinas tragamonedas ilegales en México se disparó en los últimos dos años por su vínculo con el financiamiento del crimen organizado, fenómeno en el que Nayarit figura entre las entidades con mayor incidencia.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Marina, entre 2024 y 2025 los decomisos crecieron 427%, al pasar de 309 a mil 629 equipos asegurados. En total, de 2024 a marzo de 2026 suman más de 2 mil 100 máquinas incautadas en operativos federales.
Siete estados concentran la mayor parte de estos aseguramientos, entre ellos Nayarit, donde se han decomisado al menos 258 “maquinitas”, solo por debajo de entidades como Sinaloa y Michoacán.
Especialistas advierten que estos dispositivos no operan como simples juegos de azar, sino como una fuente constante de ingresos para grupos delictivos, además de funcionar en algunos casos como una forma de control o extorsión en pequeños comercios.
Se estima que cada máquina puede generar hasta un millón de pesos al año, lo que explica su expansión en distintas regiones del país, incluida la zona occidente, donde autoridades han intensificado operativos para retirarlas de circulación.






