Opinión

A LA UAN…A LA TWO…A LA THREE…

#ConSentidoComundeMujer

María Esther González Aguilar

La Universidad Autónoma de Nayarit es patrimonio de todos los nayaritas, los recursos con los que opera son de origen público y como tal, es un tema que compete a todos. Para nadie es un secreto que la máxima casa de estudios, transita por una etapa de crisis no sólo financiera sino de confianza y credibilidad; no se cuestiona el nivel académico sino la falta de compromiso público de autoridades rectorales y los sectores universitarios para encontrar la mejor forma de asegurar larga y sana vida a la institución.

Años atrás -cuando se veía venir la crisis universitaria- sugerí a un reconocido catedrático la necesidad cuando menos de: reforzar la vinculación UAN-sectores productivos-sociedad; incrementar sus ingresos propios y convocar a todos los sectores nayaritas a involucrase para rescatar a la Universidad, la respuesta fue “hay que lanzar la convocatoria pero desde la sociedad, hágalo usted”, con esa frase identifiqué el poco interés interno e institucional por sanear la vida universitaria.

Confirmé que existen universitarios –afortunadamente no todos- que no quieren salir de su espacio de confort y si lo hacen, es porque les “pegan en el bolsillo” y solo atinan a salir a la calle –como estrategia de presión- cuando la Universidad requiere de grandes soluciones y tal vez dolorosas decisiones que nadie se atreve a tomar.

Sobre lo anterior, coincido con la reciente expresión de Antonio Echevarría García, gobernador del estado cuando ante universitarios dijo “grandes dificultades deben siempre tener grandes acciones, la adversidad, es también oportunidad”, a esto le agrego que: en el caso de la máxima casa de estudios, también debe tener grandes compromisos, no solo declarativos sino compromisos tangibles que –al menos públicamente- no identifico en ninguno de los sectores que integran la comunidad universitaria.

Van dos o tres veces, que el titular del Ejecutivo del Estado, entra al quite para el pago de la nómina, pero son como “mejoralitos” para un paciente llamado UAN que tiene un grave cuadro clínico sobre todo cuando esos recursos serán recuperados de las participaciones federales del 2018. Varias son las preguntas ¿hasta cuándo? ¿Cuál es la estrategia para sanear las finanzas? ¿Se atreverán a realizar sacrificios como la sugirió el gobernador? ¿Harán una limpia o reestructuración? ¿Cómo recuperar la credibilidad y confianza?…

Soy una convencida del valor de las universidades públicas. Soy egresada de la UAN y como yo, segura estoy que existen muchos nayaritas que desde sus espacios estarían dispuestos a apoyar en la medida de sus posibilidades a la Universidad; para ello solo basta conocer que existan compromisos tangibles de la rectoría, los sectores universitarios y sus líderes. ¡Es cuanto! #ConSentidoComundeMujer

Comentar

Click here to post a comment