Redacción Sentido Común
La crisis sanitaria en la República Democrática del Congo continúa agravándose. Autoridades de salud han contabilizado al menos 177 personas fallecidas y más de 750 casos sospechosos de ébola, situación que llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a elevar el nivel de riesgo de “alto” a “muy alto”.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que el brote mantiene en alerta a las autoridades sanitarias internacionales debido al rápido aumento de contagios dentro del país africano. Aunque el riesgo para África permanece en nivel “alto”, a escala global aún se considera “bajo”.
El brote está relacionado con la variante Bundibugyo del virus del ébola, una cepa poco conocida y especialmente peligrosa, para la cual actualmente no existen vacunas autorizadas ni tratamientos específicos.
Esta variante solo había sido detectada en dos ocasiones anteriores: en Uganda durante el año 2000 y posteriormente en la República Democrática del Congo en 2012.







