Redacción Sentido Común
El Vaticano lanzó una advertencia de excomunión a los lefebvrianos por nombrar a nuevos obispos sin permiso del papa León XIV, lo que para la iglesia católica es una ofensa para Dios. En febrero, los lefebvrianos anunciaron su intención de nombrar a nuevos obispos sin la aprobación del máximo pontífice, afirmando que es necesario para la supervivencia de su congregación tradicionalista.
Estos nuevos obispos serán nombrados el 1 de julio, para el Vaticano, este acto constituirá un acto cismático o la separación de los implicados con la iglesia católica. El prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, señaló que estas consagraciones no tienen la aprobación del papa y que supone una ofensa para Dios.
“Las ordenaciones episcopales anunciadas por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X carecen del correspondiente mandato pontificio. Este gesto constituirá un acto cismático y la adhesión formal al cisma constituye una grave ofensa a Dios y conlleva la excomunión establecida por el derecho de la Iglesia“, explicó en una nota.
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) mejor conocidos como los lefebvrianos son una congregación católica tradicionalista fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre que se opone a reformas del Concilio Vaticano II, como la libertad religiosa y la nueva liturgia. En 1988 se dio una auténtica cisma cuando ordenó a cuatro obispos sin la aceptación del máximo pontífice, obligó Juan Pablo II a excomulgarlos a todos.
En la presencia del papa Benedicto XVI, intentó reforzar la unión con la congregación tradicionalista, levantó la excomunión a los prelados.






