Redacción Sentido Común
La segunda manada de lobo mexicano llegó el pasado 25 de marzo a la comunidad El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar, tras un sobrevuelo desde la frontera entre México y Estados Unidos, partiendo de Ciudad Juárez, Chihuahua, hasta el municipio de Santiago Papasquiaro, Durango.
La aeronave del Gobierno del Estado realizó el traslado con el respaldo total del gobernador Esteban Villegas Villarreal a estas acciones de conservación. Con ello, la familia está completa: ambas manadas, integradas por ocho lobos mexicanos, se encuentran ya en su nuevo hogar en los bosques de Durango. Actualmente, permanecen en un periodo de cuarentena y adaptación.
El Dr. Jorge Servín, acompañado por el capitán Fernando Arrieta y el médico veterinario Cruz Peña, arribaron a Santiago Papasquiaro para continuar la travesía de traslado de la segunda manada hacia la comunidad El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar, en el municipio de Tepehuanes.
La secretaria de Recursos Naturales y Medio Ambiente, Claudia Hernández Espino, junto con autoridades comunales, funcionarios de los tres niveles de gobierno y miembros de la comunidad, recibió a los cuatro ejemplares: el macho alfa; la hembra alfa, en edad reproductiva —con aproximadamente seis años y experiencia en la crianza—; y dos machos jóvenes (sus crías), que en abril cumplirán un año.
Esta segunda manada es distinta a la previamente trasladada, con el fin de evitar problemas genéticos en los procesos de reintroducción y reproducción del lobo mexicano.







