Redacción Sentido Común
Estados Unidos busca volver a pisar la Luna antes que nadie. La NASA anunció que la misión Artemis 2, el primer vuelo tripulado a la órbita lunar en más de 50 años, podría despegar en febrero de 2026, dos meses antes de lo previsto originalmente. La confirmación vino de la viceadministradora interina de la agencia, Lakiesha Hawkins, quien subrayó que se trata de un objetivo ambicioso pero condicionado a la seguridad.
“Estamos acelerando los procesos tanto como podamos para lanzar tan pronto como febrero”, explicó Hawkins en conferencia de prensa, aunque aclaró que la fecha depende de que todos los sistemas estén listos. La primera ventana de lanzamiento sería el 5 de febrero, con intervalos mensuales de entre cuatro y ocho días para intentar el despegue.
La Artemis 2 es considerada una misión de prueba: llevará a cuatro astronautas en un vuelo alrededor de la Luna para validar la cápsula Orion, el cohete Space Launch System (SLS) y los sistemas de soporte vital que serán necesarios para la Artemis 3, programada para 2027, con la que se espera concretar el alunizaje. Este ensayo marcará un paso decisivo hacia el objetivo de la NASA: mantener una presencia humana continua en la superficie lunar y probar tecnologías que también sirvan para misiones más lejanas, incluido Marte.
Más allá del aspecto científico, la misión tiene un componente geopolítico evidente. “Estamos en una segunda carrera espacial”, reconoció Hawkins, aludiendo a la competencia con China, que planea enviar astronautas a la Luna en 2030. En ese contexto, el adelanto de la Artemis 2 se interpreta como un esfuerzo por asegurar que Estados Unidos vuelva a liderar la exploración lunar.
A diferencia del programa Apolo, las misiones Artemis se caracterizan por la colaboración internacional. Europa y Canadá aportan tecnología clave a cambio de asientos para sus astronautas, lo que refleja un modelo de cooperación inédito en la exploración lunar. “Esta es la demostración del liderazgo de Estados Unidos”, dijo Hawkins. “A diferencia de Apolo, ahora queda claro el beneficio de asociarnos con otros países”.








