Rafael G. Vargas Pasaye
Inició la campaña del primer informe de gobierno de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, siendo las primeras tres piezas: “Salud”, “Programas para el Bienestar” y el titulado “Continuidad y visión de la transformación”, siendo éste que, como su nombre lo indica, da seguimiento a actividades realizadas en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, incluso utilizando la arenga de “por el bien de todos primero los pobres”, grabado en zona arqueológica en le sur del país.
En el caso de la pieza de salud se señala que se entregaron 31 hospitales, 12 centros de salud y se equipan 256 quirófanos, se construyen otros 20 hospitales, así como la mención al programa “Salud casa por casa”. Mientras que la otra pieza enlista sin dar cifras los programas para el bienestar como la pensión de adultos mayores, el apoyo a personas con discapacidad, la beca universal, el apoyo al campo, así como los nuevos programas que ya se implementaron en su gobierno.
Atención especial merecen los remates de cada una de las piezas. “Con principios y honestidad, la transformación avanza”; “Con honestidad y trabajo, la transformación avanza”; “Somos un gobierno para el pueblo, por eso la transformación avanza”. Deja claro el eje: “La transformación avanza”, pero también se nota el peso que quiere subrayar a un concepto del que comienza a hacer ruido en el sistema: “honestidad”, o en su caso la falta de ella, y por eso remarcarlo en lo enunciativo.
Faltan otras piezas que veremos en medios tradicionales y digitales, la ley le permite siete días previos y cinco posteriores a su informe poder aparecer en voz, nombre e imagen, y debe aprovecharlo al máximo para posicionarse ella y sus logros a lo largo y ancho del país.







