Emmanuel Jaime Barrientos
Es la primera elección de este siglo que en la mayor parte de sus etapas y desde su aprobación misma, tiene falta de certeza, legalidad, autenticidad, imparcialidad, objetividad y acusa menos profesionalismo que muchas otras.
En el siglo pasado hubo muchas elecciones así y peores, que no me tocó vivirlas, y de lo que platicaré en otra ocasión.
En esas elecciones fraudulentas, falsas y a modo, hubo hombres y mujeres de bien que se postularon, incluso a sabiendas de la imposibilidad; aún con adversidad, tenían una firme convicción de que podían ser la diferencia, haciendo la diferencia, con las reglas que estaba escritas para favorecer al régimen.
Con esto, después de una reflexión, alejado de la indefinición he decidido, VOTAR EL DOMINGO 1 DE JUNIO, porque en estas condiciones y con un partido-gobierno que busca la uniformidad y la unanimidad a su favor, #SoyLaResistencia que considera que puede marcar la diferencia.
En mi balance, abstenerme no es un mensaje, votar en nulo no suma; por lo que VOTARÉ POR LAS MEJORES MUJERES Y HOMBRES, que desde mi óptica siguen teniendo esperanza en un México diferente, uno mejor, en el que la fuerza incontenible de la voluntad de la gente es la que gobierna.
El 2 de junio, mi convicción será la misma.
No soy ingenuo, la elección es una casi todo una farsa, más las personas con vocación de justicia, las que lo son, sí son auténticas.







