Rafael G. Vargas Pasaye
El Día del Amor y la Amistad sigue moviendo emociones y también habitaciones. En hoteles de Nayarit, el 14 de febrero mantiene su relevancia, especialmente en restaurantes y salones donde se organizan desayunos, comidas y cenas especiales. Las promociones, los paquetes románticos y los detalles personalizados siguen siendo atractivos para parejas que buscan celebrar.
Pero algo está cambiando. Desde Las Varas, en Compostela, el Hotel Lyly ha sido testigo de la transformación en la dinámica del romance. Con más de 30 años de experiencia en el negocio, su encargado David Julio observa una evolución que va más allá de la ocupación: “Ahora hay menos romanticismo… y la mujer coopera para el cuarto. A veces incluso paga más que el hombre”.
Una frase que abre conversación.
¿Se trata de equidad?, ¿de independencia económica?, ¿o simplemente de nuevas formas de relacionarse? De acuerdo con datos del INEGI, el sector de servicios de alojamiento temporal que incluye hoteles y moteles registra en el mes de febrero niveles de ocupación superiores al promedio anual.
Aunque el instituto no desagrega cifras específicas del 14 de febrero ni exclusivamente de moteles, históricamente febrero presenta ocupaciones que pueden oscilar entre 55% y 70% en ciudades medianas, con picos más altos en fines de semana. Organismos empresariales estiman que el Día del Amor y la Amistad genera una derrama nacional superior a los 30 mil millones de pesos, donde hospedaje, cenas y experiencias románticas son parte clave del consumo.
Lo que sí se mantiene como tradición en estas fechas a decir de los encargados son los cuartos arreglados. Velas, pétalos, decoración especial y pequeños detalles continúan siendo parte del ritual de la fecha pues la experiencia vende más que la habitación. Y las redes lo confirman: en TikTok e Instagram, cuentas dedicadas a reseñas de moteles han incrementado vistas y seguidores en la antesala del 14 de febrero. Las búsquedas de “cuarto decorado”, “suite romántica” y “motel 14 de febrero” se disparan días antes.
Es probable que el amor y el 14 de febrero en estos años ya sean distintos a los de antes donde marcaban el ritmo las serenatas y las rosas rojas. Hoy es una fecha donde el hotel sigue siendo escenario del encuentro, pero con reglas distintas. Y en Nayarit, la celebración confirma algo: el amor evoluciona y también la forma de pagarlo.








